El petróleo WTI cayó un 9% en la jornada del martes, cerrando en USD 83,7 por barril. La baja respondió a las expectativas de una finalización rápida del conflicto en Oriente Medio, junto con la posible liberación de reservas estratégicas de petróleo por parte del G7 y una eventual flexibilización de las sanciones vinculadas al petróleo ruso. A pesar de la corrección diaria, el WTI acumula una suba del 50,2% en lo que va del año, reflejando la magnitud de la escalada de precios registrada en los últimos meses.
En el segmento agrícola, la soja avanzó un 0,6% y cerró en USD 436 la tonelada. El movimiento positivo en el precio del poroto se da en un contexto de incertidumbre sobre la oferta global y de monitoreo de la evolución climática en las principales zonas productoras del hemisferio sur. Para Argentina, el precio de la soja tiene relevancia directa sobre el ingreso de divisas vía exportaciones agropecuarias y sobre la recaudación del Estado nacional.
Entre los metales industriales, el cobre subió un 1,8% ante mejores expectativas de demanda global, impulsadas en parte por señales de un posible fin de la guerra comercial y una eventual recuperación de la actividad manufacturera a nivel mundial. El desempeño del cobre es habitualmente tomado como un indicador adelantado del ciclo económico global, dado que su demanda está estrechamente ligada a la construcción, la industria automotriz y la infraestructura eléctrica. El avance en el precio del metal refleja la mejora marginal en el sentimiento sobre el crecimiento económico internacional.

