Los bonos del Tesoro estadounidense mostraron una leve compresión de tasas durante la jornada. El rendimiento del bono a 2 años descendió 3 puntos básicos, hasta ubicarse en 4,11%, mientras que la tasa del bono a 10 años cayó 2 puntos básicos, hasta 4,47%.
El movimiento en la curva de renta fija estadounidense se dio en un contexto de atención creciente por parte del mercado hacia los próximos datos de inflación. El índice ISM de servicios reflejó una expansión moderada durante junio, acompañada por una menor presión en los costos, lo que contribuyó a moderar las expectativas sobre la trayectoria de tasas de la Reserva Federal.
De cara a los próximos días, el foco del mercado estará puesto en la publicación del CPI de junio en Estados Unidos, prevista para la semana próxima, un dato que podría influir en las expectativas sobre el rumbo de la política monetaria y en el comportamiento de los rendimientos de los Treasuries a lo largo de toda la curva.

