El ministro de Economía, Luis Caputo, informó que tanto la construcción del gasoducto San Matías como la segunda fase del proyecto de litio Sal de Oro recibieron aprobación bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Con estas incorporaciones, el número total de proyectos aprobados bajo el régimen asciende a 18, con compromisos de inversión que superan los US$23.000 millones. Ambos proyectos pertenecen a sectores estratégicos para la economía argentina: el energético y el minero, dos de los pilares de la agenda de exportaciones del gobierno.
El gasoducto San Matías forma parte de la infraestructura necesaria para incrementar la capacidad de transporte y exportación de gas natural proveniente de Vaca Muerta, mientras que el proyecto Sal de Oro avanza en la expansión de la cadena de valor del litio, mineral crítico para la industria global de vehículos eléctricos y almacenamiento de energía. La incorporación de ambos proyectos al RIGI implica acceso a beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios que buscan reducir los costos de largo plazo y mejorar la previsibilidad regulatoria para los inversores.
El avance del RIGI se inscribe dentro de la política económica del gobierno de Javier Milei, orientada a atraer inversiones extranjeras directas de gran escala mediante la estabilidad de reglas y la reducción de la carga impositiva sectorial. Los compromisos acumulados bajo el régimen, que superan los US$23.000 millones en 18 proyectos aprobados, representan una de las carteras de inversión privada proyectadas más significativas de los últimos años para la economía argentina, con impacto esperado en exportaciones, empleo y reservas internacionales durante el mediano plazo.

