La última encuesta mensual a gestores de fondos elaborada por Bank of America reveló que los inversores institucionales incrementaron su exposición a acciones al ritmo más acelerado jamás registrado en la historia de la encuesta, al tiempo que los niveles de efectivo (cash) cayeron a su mínimo más pronunciado desde febrero de 2024. Este movimiento simultáneo —mayor posicionamiento en renta variable y menor liquidez de resguardo— es señalado por el mercado como un indicador de posicionamiento extremo, históricamente asociado a períodos de mayor vulnerabilidad ante correcciones.
El resultado de la encuesta se produce en un contexto en el que los mercados accionarios globales acumulaban una recuperación significativa en las semanas previas, impulsada por la moderación de las tensiones comerciales y cierta mejora en los datos de actividad. Sin embargo, la reciente suba de rendimientos soberanos en los tramos largos, la presión inflacionaria derivada del precio del petróleo y el endurecimiento implícito de las condiciones financieras configuran un escenario donde el margen de error para los activos de riesgo se estrecha.
El posicionamiento registrado en la encuesta es interpretado por distintos participantes del mercado como una señal de saturación técnica en la demanda de acciones. Cuando los fondos se encuentran plenamente posicionados y los niveles de liquidez son reducidos, la capacidad marginal de absorber nuevas compras disminuye, lo que incrementa la sensibilidad del mercado ante cualquier factor negativo. El contexto de tasas largas en ascenso, combinado con este posicionamiento extremo, constituye una de las principales dinámicas a monitorear durante las próximas semanas en los mercados financieros globales.

