El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), en su informe WASDE (World Agricultural Supply and Demand Estimates) de mayo, proyectó la cosecha estadounidense de trigo para la campaña 2026/27 en 1.561 millones de bushels, la cifra más baja desde 1972. La caída supera el 20% interanual, con la producción de winter wheat retrocediendo un 25% hasta 1.048 millones de bushels, ante una drástica reducción del área sembrada de Hard Red Winter y un rendimiento estimado de 47,5 bushels por acre, 5,8 por debajo del récord previo. La sequía persistente en las Grandes Llanuras y los costos elevados de fertilizantes fueron los principales factores que recortaron las aplicaciones de nutrientes durante la siembra.
Los futuros de trigo reaccionaron en la jornada previa al informe con cierres en el límite diario superior, sumando 45 centavos los contratos de julio en Chicago y Kansas City, mientras Minneapolis avanzó 37,5 centavos. El precio promedio de comercialización proyectado por el USDA escaló a USD 6,50 por bushel, USD 1,50 por encima del ciclo previo, reflejando el ajuste de expectativas ante la perspectiva de menor oferta disponible.
El contexto de stocks globales en tensión se combina con la reducción de área productiva en Estados Unidos para generar un escenario de mayor presión sobre el cereal a nivel internacional. Los fondos especulativos ya se encontraban posicionados en largo en los mercados de futuros de trigo. La convergencia entre condiciones climáticas adversas, costos elevados de insumos y restricciones de abastecimiento configura un panorama de mayor incertidumbre para la oferta global de trigo en la campaña entrante, con potencial impacto sobre los países importadores netos del cereal.

