La cosecha de soja continúa acelerándose y ya cubre el 57,9% del área apta a nivel nacional, tras avanzar 23,5 puntos porcentuales en la última semana. El ritmo de recolección se ubica casi 5 p.p. por encima del promedio de las últimas cinco campañas, favorecido por mejores condiciones de piso luego de la disminución de las precipitaciones. En las principales regiones productivas se consolidan rindes superiores a los promedios históricos, especialmente en el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, donde los resultados superan en 22% el promedio de los últimos diez años. La proyección de producción se mantiene en 48,6 millones de toneladas.
La soja de segunda también ganó dinamismo, con un avance del 60,5% sobre ambos núcleos productivos y rindes alineados con la media histórica. En paralelo, la cosecha de maíz alcanza el 32% del área apta con un rendimiento promedio nacional de 86,4 qq/Ha, aunque las labores continúan condicionadas por la prioridad asignada a la soja en buena parte del área agrícola. Los mejores rindes de maíz se registran en Núcleo Norte, Núcleo Sur y Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires, con promedios de entre 95 y 101 qq/Ha.
El maíz tardío mantiene un estado favorable, con prácticamente la totalidad del cultivo bajo condiciones hídricas y sanitarias entre normales y excelentes. La estimación de producción de maíz se sostiene en 61 millones de toneladas, consolidando una campaña agrícola que muestra resultados sólidos en ambos cultivos. En términos macroeconómicos, una campaña de estas características tiene implicancias directas sobre el ingreso de divisas por exportaciones agrícolas, con efecto positivo sobre la acumulación de reservas del BCRA y la balanza comercial.

