El Tesoro argentino afronta esta semana vencimientos de deuda en pesos por aproximadamente $11,2 billones, en un escenario donde la posición de liquidez del sistema financiero es holgada: el BCRA mantiene depósitos del Tesoro por $8,4 billones. Al mismo tiempo, las tasas en pesos continúan en niveles comprimidos, con Lecaps y Boncaps 2026 rindiendo en torno o por debajo del 2,0% TEM, mientras el banco central sigue absorbiendo el exceso de liquidez del sistema mediante operaciones de REPO.
El escenario de roll-over se presenta favorable dado el exceso estructural de liquidez en el sistema bancario y la escasez de alternativas de inversión competitivas en el corto plazo. La variable de atención central pasa por la estrategia de duration que adopte el Tesoro en esta licitación: si profundiza la extensión de plazos mediante instrumentos CER, TAMAR o duales, o si prioriza capturar demanda con tasas más bajas en tramos cortos. Esta decisión tiene implicancias sobre el perfil de vencimientos futuros y sobre la dinámica de la curva de tasas en pesos.
La compresión de tasas en los instrumentos de renta fija en pesos empieza a mostrar límites técnicos, lo que reduce el espacio para ganancias adicionales de capital en los segmentos de tasa fija. En este contexto, la licitación funcionará también como un termómetro del apetito del mercado por extender duration y de la capacidad del Tesoro para financiarse a plazos más largos sin necesidad de ofrecer tasas nominalmente más elevadas. Los resultados de la colocación tendrán impacto directo sobre las curvas de Lecaps y bonos CER en el mercado secundario.

