Blackstone (BX) reportó resultados del primer trimestre que confirmaron su posición en el ciclo de inversión en infraestructura de inteligencia artificial. Las ganancias distribuibles alcanzaron USD 1.800 millones, o USD 1,36 por acción, superando el consenso de mercado de USD 1,34, con un crecimiento del 25% interanual. El resultado estuvo impulsado por un avance del 23% en ganancias vinculadas a comisiones y del 26% en realizaciones netas. Los activos bajo gestión treparon a un récord de más de USD 1,3 billones, con entradas de USD 69.000 millones solo en el trimestre y casi USD 250.000 millones en los últimos doce meses.
El dato más relevante para el mercado fue la escala de la posición de Blackstone en centros de datos: la firma acumula más de USD 150.000 millones en instalaciones a nivel global, incluyendo las que están en construcción, más un flujo prospectivo de USD 160.000 millones adicionales en desarrollo. El presidente ejecutivo Stephen Schwarzman afirmó que la firma se convirtió en el mayor inversor en infraestructura vinculada a IA del mundo, y que la escala de capital requerida para sostener esta expansión excede ampliamente lo que los mercados públicos pueden proveer. Bloomberg informó que la firma anticipa su mejor desempeño histórico en salidas a bolsa durante el presente año.
Los resultados de Blackstone ilustran un fenómeno estructural en el mercado de capitales: el capital privado está capturando una porción creciente de la construcción del ecosistema de IA, una exposición que el mercado público solo puede observar de forma indirecta a través de los balances de las grandes compañías tecnológicas. La magnitud de los flujos de entrada —USD 250.000 millones en doce meses— refleja la demanda sostenida de los inversores institucionales por acceder a activos de infraestructura digital fuera de los mercados bursátiles convencionales. La combinación de activos alternativos, infraestructura energética y centros de datos configura el núcleo de la propuesta de valor de la firma para los próximos años.

