Nvidia (NVDA) anunció una colaboración con la startup nuclear Oklo (OKLO) y el Laboratorio Nacional de Los Álamos para desarrollar infraestructura de centros de datos alimentados por energía nuclear. El acuerdo forma parte de una iniciativa federal denominada Genesis Mission, que conecta 17 laboratorios nacionales con el objetivo de acelerar tecnologías energéticas de frontera utilizando inteligencia artificial y computación cuántica. El foco inicial estará en la validación de combustibles nucleares avanzados mediante modelos de IA, combinando la plataforma de reactores rápidos de sodio de Oklo con la infraestructura computacional de Nvidia.
Las acciones de Oklo registraron un fuerte avance tras el anuncio, impulsadas además por un inicio de cobertura de HSBC con recomendación de compra y un precio objetivo de USD 96. Para Nvidia, la operación extiende su ecosistema más allá del chip hacia la cadena energética que lo sustenta, en un contexto donde el cuello de botella para el crecimiento de la IA ya no es exclusivamente el silicio sino la disponibilidad de megavatios. La convergencia entre energía nuclear y data centers no es un fenómeno nuevo, pero el respaldo de un laboratorio nacional le otorga una credibilidad institucional que las iniciativas puramente privadas no habían alcanzado hasta el momento.
El acuerdo refleja una tendencia más amplia en la industria tecnológica, donde las grandes compañías de semiconductores e infraestructura digital comienzan a involucrarse directamente en la cadena de suministro energético necesaria para sostener la expansión de los modelos de IA a gran escala. La participación de laboratorios nacionales en el proyecto añade una dimensión de política pública a lo que hasta ahora había sido un debate mayormente privado sobre la viabilidad del nuclear como fuente de energía para centros de datos. Los próximos hitos del acuerdo estarán vinculados al cronograma de validación de combustibles y a los plazos de construcción de los primeros reactores asociados al programa.

