Los commodities energéticos registraron caídas en la jornada del miércoles, impulsadas principalmente por el acuerdo de tregua entre EE.UU. e Irán y el compromiso de reabrir el Estrecho de Ormuz. El Brent retrocedió 2,3% hasta USD 107,2 por barril, mientras que el WTI cayó 0,1% hasta USD 112,6 por barril. Las caídas de la jornada son la primera materialización de la descompresión geopolítica en los precios del crudo, aunque el nivel absoluto de los precios permanece elevado en términos históricos, sostenido por semanas de tensión acumulada y disrupciones en la cadena de suministro energética.
En el segmento agrícola, la soja retrocedió 0,7% hasta USD 426 por tonelada, en línea con una jornada de mayor presión sobre los productos agropecuarios. El dato es relevante para la Argentina, cuyas exportaciones agrícolas dependen en forma significativa del nivel de precios internacionales de la oleaginosa. En el segmento de metales, el cobre también cayó 0,7%, cerrando en USD 5,5 por libra, reflejando cierta cautela sobre la demanda industrial global en un contexto donde las perspectivas de crecimiento de las principales economías siguen siendo revisadas a la baja.
La dinámica de los commodities en las próximas semanas estará condicionada por la evolución de la tregua en Medio Oriente y su eventual consolidación en un acuerdo más duradero. Si el Estrecho de Ormuz permanece abierto y la tensión geopolítica se mantiene acotada, el mercado podría asistir a una normalización adicional de los precios del petróleo, con efectos sobre la inflación global y los balances comerciales de los países importadores. Para los exportadores de materias primas, incluida la Argentina, la evolución simultánea del precio del crudo y de los granos define un escenario complejo en términos de ingresos de divisas.

