El sector tecnológico protagonizó el desempeño más destacado de la jornada en los mercados estadounidenses. ARM Holdings lideró las subas con un avance del 18% tras anunciar su intención de comercializar sus propios chips, un movimiento que marca un giro estratégico significativo para la compañía, históricamente dedicada al diseño de arquitecturas de procesadores licenciadas a terceros. La noticia impulsó un efecto derrame positivo sobre todo el segmento de semiconductores, con Advanced Micro Devices (AMD) e Intel registrando alzas del 7% cada una, en un contexto donde ambas compañías planean incrementos de precios en sus líneas de productos.
El movimiento en ARM refleja la creciente competencia en el mercado de chips de alto rendimiento para inteligencia artificial y centros de datos, segmento que ha concentrado buena parte del crecimiento de la demanda de semiconductores en los últimos años. La decisión de ARM de avanzar hacia la comercialización directa de hardware supone una reconfiguración del ecosistema de la industria, donde la empresa pasaría de ser únicamente un proveedor de propiedad intelectual a competir con sus propios clientes en el mercado de chips físicos.
En el contexto más amplio del mercado, el Nasdaq avanzó un 0,8%, seguido por el Dow Jones con un alza del 0,7% y el S&P 500 con un 0,5%, recuperando parte de las pérdidas de la jornada previa. Dentro del crédito corporativo, tanto el segmento High Yield como el Investment Grade registraron subas del 0,4%, mientras que la deuda de mercados emergentes lideró el desempeño con un incremento del 1%, en línea con el menor apetito por activos de refugio ante las señales diplomáticas desde el Golfo Pérsico.

