Las precipitaciones recientes mejoraron significativamente la condición hídrica de la soja, con un incremento de 7 puntos porcentuales en el nivel Adecuada/Óptima a nivel nacional, destacándose el centro y sudeste de Buenos Aires tras el déficit previo. La condición de cultivo Normal/Excelente avanzó 2 p.p. intersemanal. La soja de primera, próxima a cosecha, muestra rindes esperados de 35,9 qq/Ha en Núcleo Norte y 37,9 qq/Ha en Núcleo Sur, mientras que el 74,7% de la soja de segunda transita período crítico, con 67% en condición Normal/Excelente. Bajo este escenario, se mantiene la proyección de producción en 48,5 millones de toneladas.
En maíz, la cosecha avanza 13% del área apta, con rindes de 98,2 qq/Ha en Núcleo Norte y 86,6 qq/Ha en Núcleo Sur, mientras el maíz tardío presenta mejoras hídricas (85,2% en condición Adecuada/Óptima, +4,4 p.p.) y 90% del área en condición Normal/Excelente. En girasol, la cosecha alcanza 48,2% (+11 p.p. semanal), con rinde nacional de 23,8 qq/Ha impulsado por mejores resultados en el oeste, aunque con rendimientos más acotados (22–24 qq/Ha) en el centro y sudeste bonaerense. Se sostienen las proyecciones de producción en 57 MTn para maíz y 6,2 MTn para girasol.
La mejora en la condición hídrica y la estabilidad en las proyecciones productivas configuran un escenario de oferta agrícola sin cambios relevantes en el corto plazo, reduciendo riesgos de recortes adicionales y aportando previsibilidad sobre el frente externo argentino. Las exportaciones agrícolas constituyen la principal fuente de divisas del país, por lo que la evolución de los rindes finales impactará directamente sobre el ingreso de dólares comerciales durante la campaña de cosecha. La confirmación de volúmenes en los parámetros proyectados es clave para el objetivo de acumulación de reservas internacionales del Banco Central.

