La semana arrancó con un marcado menor apetito por riesgo en los mercados globales, impulsado por una nueva escalada de incertidumbre comercial tras el anuncio de un arancel global del 15% por parte de la administración Trump, combinado con interrogantes crecientes sobre el efecto de la inteligencia artificial sobre el empleo y la actividad económica. En este contexto, el Dow Jones cayó un 1,65%, con American Express como la acción de mayor caída al retroceder un 7,79%. El Nasdaq y el S&P 500 disminuyeron un 1,24% y un 1,12% respectivamente, con las empresas de software y operadores de pagos encabezando las pérdidas ante el temor a un posible desplazamiento por la IA. En contrapartida, Nvidia avanzó un 0,91% en la antesala de la publicación de sus resultados trimestrales.
El tono negativo se extendió a los mercados globales: el índice Global ex-EE.UU. retrocedió un 0,7%, mientras que Latinoamérica y los mercados emergentes registraron caídas del 1,6% y 1,1% respectivamente. En renta fija, la jornada mostró una rotación hacia activos de mayor seguridad: la UST2Y retrocedió 4 puntos básicos hasta el 3,44% y la UST10Y bajó 6 pb hasta el 4,03%. Esta compresión de rendimientos impulsó al alza el Índice de Bonos del Tesoro (+0,3%), los corporativos Investment Grade (+0,2%) y la deuda de mercados emergentes (+0,1%), mientras que los bonos High Yield cedieron un 0,1%.
En el segmento de commodities, el petróleo se mantuvo estable en USD 66,3 por barril, con el mercado atento a las negociaciones diplomáticas entre EE.UU. e Irán sobre un posible acuerdo nuclear. Informes señalaron que eventuales acciones militares se focalizarían en objetivos específicos, reduciendo el riesgo de interrupciones en la oferta. La soja retrocedió un 0,3% hasta USD 417 por tonelada, el cobre cayó un 1,0% hasta USD 5,8 la libra, mientras que los metales preciosos tuvieron un comportamiento favorable en línea con la rotación defensiva. El dólar perdió impulso durante la jornada.

