En la primera colocación del año, el Tesoro logró renovar el 98% de los vencimientos en un marco de liquidez acotada, evidenciando la capacidad del Gobierno para refinanciar su deuda de corto plazo a pesar de condiciones financieras ajustadas. Este resultado se produjo en un contexto donde la tasa a un día promedió 36,4% TNA, reflejando el sesgo contractivo de la política monetaria anunciado por el equipo económico.
La curva de tasa fija continuó ajustándose, con las Tasas Efectivas Mensuales (TEM) de las LECAPs finalizando entre 2,5% y 3,3%, mientras que los BONCAPs más cortos de 2026 se ubicaron entre 2,9% y 3,4%. Este incremento en los rendimientos responde a las señales del Banco Central de mantener tasas de interés elevadas como herramienta para controlar la inflación y gestionar las expectativas del mercado.
La curva CER también mostró mayor presión, con el tramo corto rindiendo alrededor de CER +7% a +7,5% de Tasa Interna de Retorno (TIR). Paralelamente, la deuda en dólares tuvo una jornada positiva, ya que por primera vez en la semana los bonos soberanos lograron estabilizarse y cerraron con subas de entre 0,3% y 0,5%. Esta dinámica refleja una diferenciación en el comportamiento entre los instrumentos en pesos, que ajustan tasas al alza por la política monetaria restrictiva, y los bonos en dólares, que muestran cierta recuperación tras las caídas previas.

