Por segunda jornada consecutiva, las subastas del Tesoro estadounidense registraron métricas de demanda endebles, en un entorno donde el conflicto en el Golfo Pérsico presiona al alza tanto los precios del petróleo como las expectativas de inflación. La colocación de USD 70.000 millones en notas a 5 años arrojó un bid-to-cover de 2,29 veces, el más bajo desde septiembre de 2022. La subasta de títulos a 2 años del martes mostró una tasa de absorción por parte de los primary dealers del 24,1%, el nivel más elevado desde octubre de ese mismo año, lo que indica que los intermediarios debieron actuar como compradores de última instancia.
Desde el inicio del conflicto entre EE.UU. e Israel contra Irán, los rendimientos a 5 años acumulan una suba de 40 puntos básicos, reflejando la revisión a la baja en las expectativas de recortes de tasa para este año. Los bids indirectos, que incluyen a inversores extranjeros, cayeron al 61,9% del total emitido, por debajo del resultado de la subasta de febrero, señal de menor apetito por activos denominados en dólares desde el exterior. La tasa a 10 años se ubica en 4,33%, con el spread entre el tramo de 2 y 10 años en 45 puntos básicos.
El hecho de que los inversores rechacen incluso instrumentos de corto y mediano plazo, tras un repricing tan pronunciado en las expectativas de política monetaria, sugiere que la prima por riesgo geopolítico se está incorporando de manera estructural en la curva de rendimientos estadounidense. Este fenómeno tiene implicancias directas sobre el costo de financiamiento del gobierno federal y sobre la dinámica de los mercados de deuda globales, que históricamente toman como referencia a los títulos del Tesoro norteamericano.

