La soja avanzó 1,3% hasta USD 410 por tonelada, impulsada por el anuncio de China de que reactivará la habilitación de exportación para tres firmas estadounidenses a partir del 10 de noviembre. Esta decisión representa un avance en las relaciones comerciales agrícolas entre ambas potencias en el marco de la tregua comercial vigente.
Si bien se firmaron nuevos acuerdos agrícolas que favorecen el intercambio bilateral, los precios permanecen contenidos por factores estructurales. La soja de Estados Unidos enfrenta un arancel del 13% al ingresar al mercado chino, mientras que productos similares provenientes de Brasil y Argentina solo pagan 3%, generando una ventaja competitiva significativa para los exportadores sudamericanos.
Adicionalmente, continúa demorado el informe del USDA debido al shutdown del gobierno estadounidense, generando incertidumbre sobre las proyecciones oficiales de oferta y demanda. Esta falta de información limita la capacidad de los operadores para evaluar con precisión el balance global del mercado. La combinación de reapertura parcial del mercado chino, diferencial arancelario desfavorable para EE.UU. y ausencia de datos oficiales configura un escenario complejo para los precios de la oleaginosa en el corto plazo.

