El mercado laboral de Estados Unidos se encuentra bajo observación esta semana, con la publicación del informe de nóminas no agrícolas como dato central del día. El consenso de analistas anticipa una creación de apenas 58.000 empleos, muy por debajo de los 130.000 registrados en enero, mientras que la tasa de desempleo se mantendría estable en 4,3%. En paralelo, el informe de ventas minoristas proyecta una caída del 0,3%, lo que reforzaría la señal de moderación en el consumo interno.
Los datos previos de la semana ya anticipaban cierta estabilidad en el empleo: las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo se mantuvieron en 213.000 para la semana finalizada el 28 de febrero, levemente por debajo de las 215.000 proyectadas. Sin embargo, las solicitudes continuas subieron 46.000 hasta 1,868 millones, evidenciando que quienes pierden el empleo permanecen más tiempo sin recolocarse. El reporte Beige Book de la Reserva Federal describió los niveles de empleo como generalmente estables, con siete de sus doce distritos sin cambios en contratación. Por su parte, los despidos anunciados por empresas cayeron 55% respecto a enero y 72% interanual, según Challenger, Gray & Christmas.
En materia de política monetaria, la Reserva Federal mantendría sin cambios su tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75% en la reunión del 17 y 18 de marzo, sin incentivos para retomar el ciclo de recortes. La productividad no agrícola creció 2,8% anualizado en el cuarto trimestre y los costos laborales unitarios avanzaron al mismo ritmo, aunque su variación interanual se limita al 1,3%, moderando las presiones inflacionarias salariales. No obstante, la inflación PCE subyacente de enero se estima en 3,1% interanual y los precios de importación core subieron 0,5% mensual, manteniendo las presiones desde el frente externo como variable de atención para la autoridad monetaria.

