JPMorgan redujo la valuación de algunos préstamos otorgados a fondos de crédito privado con exposición al sector de software, en respuesta al deterioro en la calidad crediticia y a la amenaza que la inteligencia artificial representa para los modelos de negocio de estas compañías. La medida consiste en ajustar las marcas sobre el colateral de los fondos ante una dislocación de mercado. El CEO Jamie Dimon había anticipado la semana pasada que el banco estaba adoptando una postura más cautelosa en sus exposiciones crediticias al sector tecnológico de software. En paralelo, Morgan Stanley y Cliffwater implementaron límites a los rescates en algunos de sus fondos de crédito privado, luego de que las solicitudes de retiro superaran los niveles permitidos.
La situación profundiza las preocupaciones sobre una industria de crédito privado valuada en 2 billones de dólares que ya venía siendo presionada por retiros masivos de inversores. BlackRock limitó los rescates de un fondo de deuda insignia tras una oleada de solicitudes de redención, mientras que el fondo BCRED de Blackstone registró un pico de retiros en el primer trimestre. Las acciones de firmas especializadas reaccionaron con caídas: Ares cedió un 4,5%, mientras que Blue Owl, KKR y Carlyle bajaron alrededor del 2,6%. Este tipo de restricciones a rescates es habitual en estos vehículos de inversión, aunque su simultaneidad en varios fondos pone el foco sobre las condiciones de liquidez del sector.
El ajuste de JPMorgan podría marcar un punto de inflexión en la tolerancia del sistema bancario tradicional frente a la expansión del crédito privado en segmentos de mayor riesgo. La banca de inversión había actuado como uno de los principales financiadores del auge del crédito privado durante los últimos años, otorgando líneas de crédito a fondos que luego prestaban a compañías sin acceso a los mercados de capitales públicos. El deterioro en la calidad de los activos subyacentes del sector software, combinado con el cambio en el paradigma tecnológico impulsado por la IA, introduce nuevas variables de riesgo en la valuación de este tipo de instrumentos.

