La Bolsa de Cereales de Buenos Aires reportó que la superficie de soja en condición normal a excelente aumentó 7 puntos porcentuales en la última semana, alcanzando el 75% del área implantada. Este nivel supera el promedio de las últimas cinco campañas y representa una mejora agronómica significativa en un contexto climático que había generado incertidumbre durante los meses previos. La estimación de cosecha se mantiene sin variaciones en 48,5 millones de toneladas.
La mejora en las condiciones del cultivo es relevante en términos macroeconómicos, dado que las exportaciones agrícolas constituyen la principal fuente de ingreso de divisas para la economía argentina. Una campaña sojera favorable implica mayores liquidaciones del sector agroexportador hacia los próximos meses, lo que contribuye a sostener la oferta de dólares en el Mercado Libre de Cambios y, por ende, el equilibrio del tipo de cambio oficial.
En el marco del actual esquema de política cambiaria, el flujo de divisas proveniente de la cosecha gruesa tiene un peso determinante en la dinámica de las reservas internacionales del BCRA. La campaña 2024/2025 se perfila como una de las más sólidas de los últimos años en términos de condiciones agronómicas, aunque los rendimientos definitivos dependerán del desarrollo climático durante las próximas semanas hasta la cosecha efectiva.

