La Agencia Internacional de Energía (AIE) acordó liberar 400 millones de barriles de petróleo, la mayor acción coordinada de reservas estratégicas en la historia del organismo, en respuesta al conflicto bélico entre EE.UU. e Israel con Irán. El enfrentamiento ha interrumpido aproximadamente un quinto del suministro global de gas y crudo a través del Estrecho de Ormuz desde el 28 de febrero. Los 32 países miembros respaldaron la medida de manera unánime. El presidente Donald Trump confirmó que EE.UU. aportará una porción de su Reserva Estratégica de Petróleo, además de los 172 millones de barriles adicionales anunciados de manera directa. Japón actuó anticipadamente liberando unos 80 millones de barriles de reservas privadas y nacionales incluso antes de la aprobación formal de la AIE.
A pesar del anuncio coordinado, el precio del crudo WTI subió un 6% para ubicarse en USD 88,5 por barril, dado que el mercado ya había descontado en gran parte la intervención y los ataques en el Estrecho continuaron agravando los temores de desabastecimiento. Dos buques petroleros fueron atacados en aguas iraquíes, lo que llevó a las terminales del país a suspender sus operaciones. El gobierno de Irak calificó la acción como una violación de su soberanía. El ritmo diario de liberación de reservas, estimado en 3,3 millones de barriles por día si se distribuye en un mes, resulta insuficiente frente a una disrupción que alcanza los 20 millones de barriles diarios.
Irán advirtió públicamente que el mundo debería prepararse para un barril a 200 dólares, lo que refuerza la incertidumbre sobre la efectividad de la intervención coordinada. La AIE calificó la situación actual como la mayor disrupción reciente en el mercado petrolero provocada por Irán. En Wall Street, el sector tecnológico encontró cierto apoyo gracias a los resultados de Oracle, que subió 9,2%, mientras que los índices generales mostraron presión ante el alza del crudo: el Dow Jones cedió 0,6% y el S&P 500 cayó 0,1%. Las expectativas de precios más elevados también presionaron al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.

