El precio del petróleo registró una de las caídas más pronunciadas del año luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que las negociaciones con Irán se encuentran en «etapas finales». El WTI cerró en USD 98,26 por barril, con una baja de 5,4%, mientras que el Brent retrocedió hasta USD 105,02, acumulando una caída de 5,6% en la jornada. La noticia generó un alivio inmediato en los mercados energéticos, que venían incorporando una prima de riesgo geopolítica significativa ante la posibilidad de una escalada en el conflicto.
El movimiento también se trasladó a la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. La tasa del bono a 10 años retrocedió desde el máximo de 16 meses de 4,70%, alcanzado el martes, hasta operar en torno a 4,65%, aliviando la presión sobre activos de larga duración y sobre los multiplicadores de renta variable. La moderación en el precio del crudo atenúa, al menos de forma transitoria, el principal canal por el cual el conflicto venía reactivando el debate inflacionario en Estados Unidos, en un contexto donde la Reserva Federal mantiene un sesgo restrictivo.
Sin embargo, la situación permanece abierta y sujeta a elevada incertidumbre. El propio Trump advirtió que podría retomar medidas «desagradables» si Irán no acepta los términos de la propuesta enviada desde Washington, mientras Teherán evalúa los detalles del acuerdo. Citi proyecta un Brent en torno a USD 120 bajo un escenario adverso de corto plazo, en tanto que un eventual desbloqueo del Estrecho de Hormuz hacia junio devolvería el spot hacia USD 80. La alta sensibilidad del mercado a cada declaración confirma que la prima de riesgo geopolítica sigue siendo el factor dominante en la formación de precios del crudo.

