El índice DXY, que mide el desempeño del dólar frente a una canasta de monedas principales, avanzó un 0,4% durante la rueda del jueves, ubicándose en 98,9 puntos. El fortalecimiento del dólar se produjo en paralelo a una leve suba en los rendimientos de los Treasuries y en un contexto de mayor apetito por activos de riesgo a nivel global. Como contracara, el oro retrocedió un 0,8% hasta los USD 4.652 por onza, reflejando la menor demanda de activos refugio ante la mejora en el clima financiero.
Los rendimientos de los Treasuries mostraron subas moderadas con un aplanamiento de la curva. La tasa a 10 años aumentó 1 punto básico hasta el 4,48%, mientras que la tasa a 2 años subió 3 puntos básicos hasta el 4,00%. En consecuencia, el spread entre ambos tramos cerró en 47,4 puntos básicos. El aplanamiento de la curva de rendimientos es una señal seguida de cerca por los mercados como indicador de las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal (Fed) y el ciclo económico.
El comportamiento conjunto del dólar, las tasas y el oro refleja un entorno de mayor apetito por riesgo, impulsado en parte por la distensión en las relaciones comerciales entre EE.UU. y China y los sólidos resultados corporativos del sector tecnológico. El VIX, índice de volatilidad del mercado accionario, cayó un 3,0% hasta los 17,3 puntos, consolidando la mejora en el sentimiento del mercado. La evolución de estas variables seguirá condicionada por los datos de inflación, el ritmo de la actividad económica y las señales de la Fed sobre el sendero de las tasas de interés.

