Los precios del petróleo crudo extendieron su tendencia alcista en la última rueda. El Brent avanzó un 2,8% hasta US$108,2 por barril, mientras que el WTI subió un 2,3% hasta US$96,5 por barril. En términos semanales, la recuperación del crudo fue significativa: el Brent comenzó la semana anterior en torno a US$91 por barril y escaló hasta los niveles actuales, superando los US$100, impulsado por la persistencia del conflicto en el Golfo Pérsico y la falta de acuerdos diplomáticos concretos.
El contexto geopolítico continúa siendo el principal determinante de la dinámica del mercado energético. Durante el fin de semana, Irán presentó a Estados Unidos una nueva propuesta diplomática, canalizada a través de mediadores en Pakistán, con el objetivo de destrabar el conflicto en el Golfo y reabrir el Estrecho de Ormuz. La iniciativa contempla un enfoque en dos etapas: primero, un cese del fuego efectivo y la reapertura del tránsito marítimo; en una segunda fase, retomar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. El mercado tomó la propuesta con cautela, manteniéndose en una postura de espera ante la incertidumbre sobre su viabilidad.
En el segmento de metales preciosos, el oro retrocedió un 0,5% en la rueda hasta US$4.684 la onza, afectado por el avance de las tasas reales. En la semana, el metal acumuló una baja de aproximadamente 2,6%, comenzando el período en torno a US$4.705 por onza. El mercado adoptó una postura de «wait-and-see» frente a las negociaciones diplomáticas, lo que limitó el atractivo del activo refugio. La plata registró una baja semanal de alrededor del 6%, manteniéndose en niveles de US$75,7 la onza.

