El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en marzo de 2026 un aumento mensual del 3,4%, acumulando una suba del 9,4% en el primer trimestre del año. El dato representa el mayor ritmo mensual desde marzo de 2025, cuando la inflación había marcado un 3,7%. A nivel de categorías, los precios regulados lideraron la dinámica con un alza del 5,1%, impulsados por ajustes en tarifas de servicios públicos, transporte y educación. La inflación núcleo se ubicó en 3,2%, levemente por debajo del nivel general, mientras que los precios estacionales avanzaron un 1,0%, con subas en turismo e indumentaria parcialmente compensadas por caídas en frutas y verduras.
En términos de divisiones, Educación encabezó los incrementos con una suba del 12,1%, en línea con la estacionalidad del inicio del ciclo lectivo. Le siguió Transporte con un alza del 4,1%, traccionado por combustibles, transporte público y pasajes aéreos. La categoría de Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la de mayor incidencia en el nivel general, donde se destacó el aumento de carnes y derivados del 6,9% en el Gran Buenos Aires. Las menores variaciones se observaron en Bienes y servicios varios (1,7%) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,3%). El conflicto en Medio Oriente tuvo un impacto alcista en los precios, particularmente en el segmento de regulados, impulsado por la suba de combustibles derivada de la volatilidad en el precio internacional del petróleo.
El dato de marzo implica una aceleración respecto del 2,9% registrado en enero y febrero, lo que extiende el debate sobre el ritmo de desinflación en el país. La curva de bonos CER registró una compresión de tasas tras la publicación del dato, llevando al tramo corto a niveles de CER -14,4%, mientras que la curva a tasa fija mostró escasos movimientos y cerró con TEMs en torno al 1,9%-2,2%. El FMI proyecta una inflación del 30,4% para todo el año 2026, en línea con estimaciones privadas como el REM (29,1%), aunque significativamente por encima del 10,1% contemplado en el Presupuesto oficial.

