Goldman Sachs reportó resultados del primer trimestre de 2026 que superaron las estimaciones del mercado en términos generales. El banco registró ingresos netos de USD 17.230 millones y un EPS diluido de USD 17,55, por encima del consenso de USD 16,49 según LSEG. La rentabilidad sobre capital común anualizada (ROE) alcanzó el 19,8%, los activos bajo supervisión llegaron a un récord de USD 3,65 billones y el banco retornó USD 6.380 millones a accionistas a través de recompras y dividendos. Los ingresos totales fueron un 14% superiores al primer trimestre de 2025.
El resultado positivo fue traccionado principalmente por un desempeño récord en la mesa de equities y un fuerte repunte en comisiones de advisory, que reflejan dinamismo en los mercados accionarios durante el trimestre. Sin embargo, el segmento de renta fija, divisas y commodities (FICC) registró ingresos por debajo de las expectativas, lo que pesó sobre la lectura del mercado. La acción de Goldman operaba con una baja cercana al 3% en el pre-market como consecuencia de esta decepción en FICC, que compensó parcialmente el resto del beat.
La lectura del resultado de Goldman Sachs tiene implicancias para el resto de la temporada de balances del sector financiero estadounidense, con JPMorgan Chase, Wells Fargo y Citigroup reportando en los días siguientes. El mercado prestará especial atención a la composición de ingresos de cada entidad, particularmente al desempeño de los segmentos de trading de tasas y divisas, cuya sensibilidad se vuelve clave en un contexto de curva de Treasuries en reconfiguración por el shock del crudo y la tensión geopolítica en Medio Oriente.

