Los precios internacionales del petróleo registraron caídas pronunciadas en la jornada del miércoles, en respuesta directa al anuncio del cese al fuego entre Estados Unidos e Irán y la consecuente perspectiva de reapertura del Estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita una proporción significativa del comercio global de crudo. El Brent se desplomó 11,8%, ubicándose en US$96,4 por barril, mientras que el WTI cayó 14,8%, retrocediendo hasta US$96,2 por barril en una de las jornadas de mayor baja porcentual en los últimos años para el mercado energético global.
La magnitud de la caída refleja la prima de riesgo geopolítico que el mercado había incorporado a los precios del crudo durante las semanas previas al acuerdo. El conflicto entre Washington y Teherán, que incluyó cuarenta días de hostilidades y restricciones al tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, había elevado las cotizaciones del petróleo de manera significativa. Con el anuncio de la tregua, parte de esa prima comenzó a deshacerse rápidamente, generando una corrección abrupta en los futuros de crudo en los principales mercados internacionales.
No obstante, la fragilidad del acuerdo introduce incertidumbre sobre la sostenibilidad de esta baja. Apenas horas después del anuncio, Irán frenó temporalmente el tráfico de petroleros por el Estrecho de Ormuz luego de un nuevo ataque israelí sobre el Líbano, lo que evidencia que las tensiones en la región no están completamente resueltas. Emiratos Árabes Unidos y Kuwait también reportaron incidentes durante la misma jornada. En este escenario, la evolución del precio del crudo Brent y WTI seguirá dependiendo de manera estrecha del cumplimiento efectivo de los términos del cese al fuego y de la evolución de las negociaciones entre Washington y Teherán hacia un acuerdo definitivo.

