Amazon anunció un nuevo acuerdo con el Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) para la entrega de paquetes, preservando cerca del 80% de su volumen actual con la agencia, equivalente a más de 1.000 millones de paquetes anuales. El pacto disipa la amenaza existencial que representaba para el USPS el plan de Amazon de reemplazar al correo federal con su propia red de distribución nacional. Amazon es el mayor cliente individual del USPS, con aproximadamente USD 6.000 millones en ingresos anuales para una agencia con un presupuesto total de alrededor de USD 80.000 millones.
El acuerdo llegó tras semanas de tensión: Amazon había criticado los planes del USPS de subastar el acceso a su red de última milla y amenazó con recortar al menos dos tercios de su negocio con la agencia. Para el USPS, el pacto garantiza la continuidad de su principal fuente de ingresos por paquetería en un momento de restricciones presupuestarias severas. Para Amazon, mantener la relación con el correo federal le permite sostener cobertura en zonas rurales y de difícil acceso donde su red logística propia aún no alcanza la escala necesaria para ser competitiva.
Desde una perspectiva sectorial, el acuerdo refuerza la estabilidad de la cadena logística del comercio electrónico estadounidense, evitando una disrupción que hubiera impactado en los plazos de entrega para millones de consumidores. El USPS, que enfrenta presiones estructurales por la caída del correo tradicional, consolida su rol como operador de última milla para el e-commerce, mientras Amazon diversifica su red sin asumir el costo de cubrir de forma propia el universo completo de destinos en el país.

