El presidente de EE.UU., Donald Trump, señaló que las operaciones militares estadounidenses en el Golfo Pérsico podrían concluir en un plazo de dos a tres semanas, aclarando que Irán no necesita alcanzar un acuerdo diplomático previo para que las hostilidades cesen. La declaración representa un giro respecto de la postura anterior de Washington, que había condicionado el cese del conflicto a la aceptación por parte de Teherán de un marco de 15 puntos que incluía el abandono del programa nuclear y la reapertura del Estrecho de Ormuz. Los Emiratos Árabes Unidos, por su parte, se prepararían para colaborar con EE.UU. en la apertura forzosa del estrecho, buscando el respaldo de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní emitió amenazas directas contra 18 empresas estadounidenses con presencia en la región, entre ellas Microsoft, Google, Apple, Tesla y Boeing. El conflicto continúa expandiéndose: se registraron nuevos ataques israelíes sobre objetivos de Hezbollah en el área de Beirut, explosiones en Damasco y un ataque a un petrolero en aguas cataríes. Irán continuó durante la noche con operaciones sobre Israel, Qatar, Kuwait y Emiratos, evidenciando que la situación dista de estar bajo control a pesar de las declaraciones de Trump.
El conflicto genera presiones adicionales sobre la economía doméstica estadounidense: el precio promedio de la nafta superó USD 4 por galón por primera vez en más de tres años, lo que eleva el costo de vida para los consumidores y añade presión política sobre la administración republicana de cara a las elecciones de mitad de término. Una encuesta Reuters/Ipsos reveló que dos tercios de los estadounidenses apoyan una salida rápida del conflicto, incluso a costa de no alcanzar los objetivos estratégicos inicialmente planteados por la Casa Blanca. Aunque la perspectiva de un cese de hostilidades generó una reacción positiva en los mercados financieros, los riesgos sobre la oferta energética global y las cadenas de suministro permanecen elevados mientras el Estrecho de Ormuz permanezca bajo tensión.

