YPF prevé incorporar cuatro equipos de perforación durante 2026 de forma escalonada, con el objetivo de sostener el crecimiento en shale oil y elevar su producción neta desde los actuales 200.000 hasta los 250.000 barriles diarios hacia fines de ese año. El incremento estaría concentrado en el segundo semestre, en línea con una mayor actividad de perforación y conexión de pozos. La estrategia se apoya en la expansión de sus bloques no convencionales y en la sincronización con nueva infraestructura de evacuación, particularmente el desarrollo del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
El VMOS, eje central del crecimiento proyectado, presenta un avance del 54% y contempla un oleoducto de 437 kilómetros hacia la costa de Río Negro, junto con una terminal de exportación. El sistema iniciaría operaciones hacia fines de 2026 con una capacidad de 180.000 barriles diarios, escalando hasta los 550.000 en 2027. El proyecto cuenta con financiamiento por USD 2.000 millones y constituye un habilitador clave para ampliar la capacidad de transporte y sostener el crecimiento productivo en la Cuenca Neuquina.
El avance del VMOS se enmarca en un contexto internacional donde los precios del crudo mantienen niveles elevados, lo que mejora la ecuación económica de los proyectos de producción en la cuenca no convencional argentina. La expansión de la infraestructura de evacuación resulta determinante para que el potencial productivo de Vaca Muerta pueda traducirse efectivamente en volúmenes de exportación, generando divisas para la economía argentina en un momento en que la acumulación de reservas constituye uno de los objetivos centrales de la política económica.

