El WTI retrocedió 1,9% hasta USD 94 por barril, moderando parte de la prima de riesgo geopolítico acumulada en las sesiones previas. La caída se produjo luego de declaraciones de Donald Trump, quien señaló que Estados Unidos no evalúa desplegar tropas terrestres en Medio Oriente, y del secretario del Tesoro Scott Bessent, quien sugirió que el régimen iraní podría enfrentar un colapso interno. Estas señales contribuyeron a reducir la percepción de riesgo de una escalada militar directa de EE.UU. en la región.
El crudo venía cotizando por encima de los USD 100 por barril en las sesiones previas, impulsado por los ataques sobre infraestructura energética en el Golfo Pérsico, incluyendo las instalaciones de Ras Laffan en Qatar y el bloqueo del Estrecho de Ormuz, corredor por el que transita cerca del 20% del petróleo global. La recuperación parcial de las perspectivas de oferta, junto con las declaraciones políticas desde Washington, contribuyeron a descomprimir parcialmente el precio.
El mercado de commodities energéticos sigue monitoreando de cerca la evolución del conflicto, ya que cualquier nueva escalada sobre infraestructura de producción o transporte podría revertir rápidamente la baja. La permanencia del WTI en niveles elevados, incluso tras el retroceso de la jornada, evidencia que la prima de riesgo geopolítico no se ha disipado completamente. El impacto de precios del petróleo elevados sobre la inflación global y las decisiones de política monetaria de los bancos centrales sigue siendo una variable de seguimiento central para los mercados financieros internacionales.

