Pampa Energía proyecta incrementar su producción de gas en aproximadamente 10 millones de m³ en los próximos tres años, en un contexto de expansión del desarrollo de GNL y mayor integración al mercado internacional. El mercado interno de gas genera entre USD 7 y 8 billones anuales y presenta una marcada estacionalidad, lo que refuerza la necesidad de señales de precio para sostener inversiones. En este marco, la compañía anticipa un aumento de demanda propia cercano a 3,5 millones de m³ para abastecer sus centrales, impulsado por cambios regulatorios que permiten el autoabastecimiento y fijan precios equivalentes al 55% del gas importado.
El crecimiento se apoya en múltiples vectores: participación en la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, que sumará 14 millones de m³ de capacidad (con acceso potencial de ~3,5 millones para Pampa mediante un prepago de USD 240 millones), y su involucramiento en proyectos de GNL que agregarían entre 2,5 y 6 millones de m³ adicionales según etapas. En paralelo, el desarrollo de Rincón de Aranda avanza con una producción actual de 22 mil barriles diarios, 40 pozos perforados (26 completados) y un plan de expansión que apunta a 28 mil barriles hacia fines de 2026 y 45 mil hacia mediados de 2027.
La estrategia de Pampa Energía se inscribe en el marco de la expansión de Vaca Muerta como principal motor del sector hidrocarburífero argentino. La construcción de una planta de tratamiento en Rincón de Aranda y un inventario total estimado en 320 pozos dan cuenta de la escala del proyecto a mediano plazo. El avance en la integración hacia el mercado de exportación de GNL posicionaría a la empresa como un actor relevante en el mercado energético internacional, en un contexto donde la demanda global de gas natural se mantiene elevada y los precios presentan volatilidad estructural.

