La utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en 53,6% en enero, por debajo del 55,0% registrado en igual mes del año anterior. Los sectores con mayor nivel de uso fueron refinación del petróleo (86,8%), industrias metálicas básicas (67,6%), químicos (64,8%) y alimentos y bebidas (60,2%), mientras que entre los más rezagados se destacaron la industria automotriz (24,0%), textiles (23,7%) y metalmecánica (31,4%). La heterogeneidad entre sectores vinculados a energía e insumos básicos, frente a segmentos asociados al consumo durable, marca la dinámica estructural del período.
La principal incidencia negativa se observó en la metalmecánica, con una caída en el uso de capacidad de 38,1% a 31,4%, vinculada a menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y bienes durables. La industria automotriz también mostró una contracción relevante, con una utilización del 24,0% frente al 34,8% del año anterior, en línea con una caída de 30,4% en la producción. Sectores como textiles y caucho y plástico también registraron retrocesos significativos.
El principal aporte positivo provino de las industrias metálicas básicas, que alcanzaron un 67,6% de utilización, impulsadas por un aumento interanual del 17,2% en la producción de acero. Este dato sugiere que la recuperación industrial se mantiene concentrada en sectores vinculados a insumos para la construcción y la energía, mientras que los segmentos de bienes de consumo durable y maquinaria siguen mostrando debilidad. La dinámica de la actividad manufacturera será una variable clave a seguir en los próximos meses en el marco del proceso de estabilización económica.

