El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró en febrero una suba de 1,0% mensual, con una variación interanual de +25,6%. El avance mensual estuvo impulsado por un aumento de 1,3% en los productos nacionales, parcialmente compensado por una caída de 2,7% en los productos importados. Dentro de los componentes locales, las mayores incidencias positivas provinieron de petróleo crudo y gas, alimentos y bebidas, productos agropecuarios, refinados del petróleo y energía eléctrica, reflejando una dinámica de precios concentrada en sectores vinculados a energía y commodities.
El índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB) avanzó 0,7% mensual, con una suba de 0,9% en productos nacionales y una baja de 2,6% en importados. Por su parte, el índice de precios básicos del productor (IPP) también registró un incremento de 0,7%, con subas de 1,0% en productos primarios y de 0,6% en manufacturados y energía eléctrica. La baja en los precios importados opera como un factor de contención dentro de la cadena mayorista, reflejando parcialmente la dinámica del tipo de cambio oficial.
En conjunto, los indicadores mayoristas mostraron una dinámica contenida en febrero, con la presión a la baja desde los precios importados como elemento diferencial respecto de meses anteriores. El dato es relevante como indicador adelantado de la inflación minorista futura, dado que los aumentos en los precios mayoristas tienden a trasladarse al consumidor con un rezago de entre 30 y 60 días. La evolución de los precios de la energía a nivel internacional —en particular el crudo— constituye una variable de riesgo al alza para los próximos meses.

