El CEO de Amazon, Andy Jassy, reveló durante una reunión interna que proyecta que Amazon Web Services (AWS) podría alcanzar ingresos anuales de hasta USD 600.000 millones en la próxima década, duplicando su estimación previa de 300.000 millones. AWS cerró 2025 con ventas de 128.700 millones, un crecimiento de 19% interanual, lo que implica que la proyección requiere sostener una tasa de expansión promedio cercana al 17% anual durante diez años. El ejecutivo atribuyó esta revisión al alza directamente al impacto estructural de la inteligencia artificial sobre la demanda de infraestructura cloud.
Jassy defendió el compromiso de USD 200.000 millones en gastos de capital para 2025, que había generado presión vendedora sobre el papel. Argumentó que la inversión responde a señales de demanda concretas y que los desembolsos en terrenos, energía, edificios, chips y servidores deben realizarse con dos años de anticipación respecto de su monetización. La acción cerró con un alza de aproximadamente 1,75% tras los comentarios, en una jornada donde el mercado procesó la magnitud del ciclo inversor.
El posicionamiento de AWS refleja la dinámica más amplia del sector: el ciclo de capex agresivo de los grandes proveedores de infraestructura cloud no responde a una decisión discrecional, sino a una condición estructural para capturar la demanda de IA a escala. Esta tendencia está siendo replicada por competidores como Microsoft Azure y Google Cloud, configurando una carrera de inversión en infraestructura digital que redefine los flujos de capital del sector tecnológico global en los próximos años.

