Pampa Energía solicitó formalmente la adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) para su proyecto de upstream en Rincón de Aranda, en la provincia de Neuquén. El proyecto contempla una inversión de USD 4.500 millones destinados al desarrollo de shale oil en Vaca Muerta, e incluye la construcción de plantas de tratamiento, nuevos oleoductos y gasoductos, y conexiones con infraestructura clave como el Oleoducto Vaca Muerta Sur y el Gasoducto Presidente Néstor Kirchner.
La inclusión en el RIGI permitiría acelerar el desarrollo del bloque, sumar más de 100 pozos adicionales y extender la meseta de producción del proyecto más allá de su diseño original. El régimen otorga beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios a proyectos de gran escala en sectores estratégicos como energía, minería e infraestructura, con el objetivo de atraer inversiones privadas de largo plazo al país.
La solicitud de Pampa se produce en un contexto en que el precio internacional del crudo se ubica en niveles elevados tras el conflicto en Medio Oriente, lo que podría mejorar los retornos proyectados del proyecto. Vaca Muerta continúa siendo la formación de hidrocarburos no convencionales de mayor relevancia estratégica para la Argentina, con múltiples empresas desarrollando proyectos en la cuenca neuquina bajo distintos marcos regulatorios y acuerdos de inversión.

