La startup de inteligencia artificial Anthropic presentó dos demandas judiciales contra el Departamento de Defensa de Estados Unidos luego de que el Pentágono cancelara su contrato con la compañía y la clasificara como un «riesgo para la cadena de suministro». Las demandas fueron radicadas ante el Tribunal de Distrito del Norte de California y el Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington D.C.
Según Anthropic, la decisión del Pentágono se basó en diferencias ideológicas o filosóficas, más que en cuestiones operativas o de seguridad concreta. La empresa sostiene que es la primera vez que esta clasificación se aplica a una empresa estadounidense en el sector tecnológico, lo que podría sentar un precedente relevante para la relación entre la industria de la inteligencia artificial y el gobierno federal en materia de defensa y contratos públicos.
El caso abre un debate de alcance más amplio sobre la gobernanza de la inteligencia artificial en el ámbito de la seguridad nacional, en un momento en que múltiples compañías tecnológicas compiten por contratos con el Departamento de Defensa. La disputa también pone en evidencia las tensiones entre el gobierno de los Estados Unidos y las empresas de IA de alto perfil, cuyas posturas sobre seguridad, alineamiento y uso ético de sus modelos no siempre coinciden con las prioridades del sector de defensa.

