Argentina alcanzó en enero de 2026 una producción récord de 4.262.675 m³ de crudo, según datos de la Secretaría de Energía. El volumen superó el máximo previo registrado en diciembre de 2025 (4.245.403 m³) y marcó un salto interanual de 15,7%, consolidando la reversión del declino productivo iniciado a fines de los años noventa. De acuerdo con el Ministerio de Economía, la producción promedió 882.200 barriles diarios (+16,5% interanual), en un contexto donde cada dólar adicional en el precio del barril implica US$125 millones extra de exportaciones.
El crecimiento continúa explicado casi exclusivamente por la Cuenca Neuquina y el desarrollo de Vaca Muerta. Neuquén produjo 2.971.259 m³ en el mes, lo que representa un incremento de +32,37% interanual y equivale al 69,7% del total nacional. En contraste, las cuencas convencionales profundizan su declino: Chubut cayó 6,51%, Santa Cruz retrocedió 21,5% y Mendoza descendió 10,63%. Río Negro fue la única excepción fuera de Neuquén, con un alza de 6,97%, aunque aún lejos de sus máximos históricos.
El contexto internacional añade relevancia al dato local. El barril Brent volvió a operar por encima de US$80 ante el riesgo de interrupciones en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del suministro global de crudo. Las tensiones generadas por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán mantienen una prima de riesgo geopolítico sostenida en los precios energéticos globales, lo que otorga un marco de precios favorables para los productores argentinos en el corto plazo.

