El Gobierno nacional, a través de la Resolución 172/2026 firmada por el ministro Luis Caputo, decidió levantar la medida antidumping que aplicaba un arancel del 28% a las importaciones de hojas de aluminio originarias de China, cerrando el examen por expiración de plazo y cambio de circunstancias sin mantener la protección vigente desde 2020. La decisión se tomó pese a la solicitud de prórroga presentada por Aluar (ALUA), único productor local de aluminio primario y foil. Durante el período de vigencia del antidumping, las importaciones chinas se redujeron a niveles marginales, representando menos del 3% del consumo aparente entre 2022 y 2025, mientras que Aluar amplió su participación de mercado del 64% en 2019 al 91% en 2024.
Un elemento determinante en el análisis oficial fue la dinámica de precios: entre 2022 y 2024, el precio relativo del foil nacional aumentó entre un 5% y 7%, mientras que el precio internacional del aluminio —insumo que representa entre el 60% y 65% del costo de producción— cayó un 16%. Esta divergencia entre el costo de la materia prima y el precio del producto final en un mercado prácticamente cerrado a la competencia china fue ponderada por las autoridades al momento de evaluar el impacto de la medida sobre la cadena de valor y la estructura competitiva del sector. Las autoridades priorizaron el carácter excepcional de los instrumentos de defensa comercial.
Esta resolución se enmarca en una tendencia más amplia de apertura sectorial: se suma al reciente levantamiento del antidumping sobre chapas de aluminio de la Serie 3xxx, también originarias de China. Ambas decisiones refuerzan la señal del Gobierno en materia de política comercial, apuntando a una mayor integración con los mercados internacionales y una revisión de las protecciones sectoriales establecidas en períodos anteriores. El sector industrial local deberá adaptarse a un entorno de mayor competencia externa en el segmento de productos de aluminio.

