El Informe sobre Bancos del BCRA correspondiente a diciembre reveló que la irregularidad en los créditos al sector privado continúa en ascenso. La mora total avanzó 0,3 puntos porcentuales hasta ubicarse en 5,5%, con incrementos destacados en préstamos personales (11,9%) y adelantos en cuenta corriente (4,9%). La mora en tarjetas de crédito alcanzó el 8,6%, mientras que la irregularidad en el segmento de créditos a familias escaló a 9,3%, el nivel más alto en aproximadamente veinte años.
En el segmento corporativo, la mora se ubicó en 2,5%, evidenciando una mayor resistencia relativa de las empresas frente a los hogares. Este diferencial puede explicarse parcialmente por el acceso diferenciado al financiamiento y por la capacidad de las firmas de trasladar costos a precios en un contexto de alta inflación argentina. El deterioro en el segmento de familias, en cambio, refleja el efecto acumulado de la erosión del poder adquisitivo sobre la capacidad de repago de los deudores minoristas.
El mercado monitorea si el aumento de la mora bancaria responde a un proceso de normalización estadística tras la fuerte expansión del crédito al consumo registrada durante 2024, o si anticipa un deterioro más estructural. En cualquier caso, los bancos locales mantienen niveles de capitalización y cobertura que, hasta el momento, absorben el incremento en la cartera irregular sin señales de tensión sistémica. El seguimiento del dato en los próximos meses será clave para evaluar la tendencia.

