La siembra de soja a nivel nacional finalizó con un deterioro marcado en la condición del cultivo, donde la categoría Normal/Buena cae 8,6 puntos porcentuales y la condición hídrica Adecuada/Óptima retrocede 5,6 puntos porcentuales. Más del 40% de la soja de primera atraviesa el período de definición de rendimiento bajo limitantes hídricas, principalmente en el Centro–Este de Entre Ríos y Sur de Córdoba, mientras que el Norte de La Pampa y Oeste de Buenos Aires muestran una evolución más favorable.
En soja de segunda, el 16% inició etapas reproductivas bajo déficit hídrico, observándose abortos florales y pérdidas de plantas. En maíz, la siembra alcanza el 99% del área proyectada y comienza la cosecha de planteos tempranos en Entre Ríos y norte de Santa Fe, con rindes de 60–70 quintales por hectárea. No obstante, se ajusta a la baja la proyección de producción de maíz de 58 a 57 millones de toneladas, ante mermas de rendimiento y pérdidas de área en el Sur de Córdoba y sectores del sur del área agrícola.
En girasol, la proyección de producción se ajusta al alza en 400 mil toneladas y se ubica en 6,2 millones de toneladas para la campaña 2025/26, impulsada por buenos resultados en NEA, Córdoba y Centro-Norte de Santa Fe. Tras las lluvias de las últimas dos semanas, los rindes esperados en Núcleos y Norte de La Pampa–Oeste de Buenos Aires se posicionan por encima de 25 quintales por hectárea, con un 32% del área en madurez fisiológica. El 27,9% cosechado presenta un rinde promedio de 22,8 quintales por hectárea, superando en 1,4 quintales por hectárea al promedio de la campaña pasada. Persiste, sin embargo, la incertidumbre sobre el centro y sur de Buenos Aires y La Pampa, donde entre 20% y 30% del área transita floración y llenado bajo condiciones hídricas limitantes y escasas perspectivas de lluvias.

