Tras más de 25 años de negociaciones, el Consejo Europeo aprobó el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, allanando el camino para su ratificación por parte del Parlamento Europeo. De concretarse, se conformará la mayor zona de libre comercio del mundo, con 750 millones de habitantes y el 17% del comercio global, aunque el Mercosur explica solo el 1,5% de ese total.
El entendimiento constituye el acuerdo más relevante alcanzado tanto por Argentina y Brasil en conjunto o por separado como por la propia UE, y representa una señal significativa de reafirmación del libre comercio en un contexto internacional marcado por el avance de posturas proteccionistas. Entre los puntos centrales del acuerdo se destaca el reconocimiento explícito de las asimetrías entre ambas regiones.
El 95% de los productos del Mercosur accederán de forma inmediata al mercado europeo, mientras que una parte relevante de los bienes europeos tendrá plazos de hasta 15 años, otorgando un período de adaptación a las industrias locales. Las principales resistencias surgen del sector agropecuario europeo, especialmente en Francia, ante el temor de una mayor competencia sudamericana. Para mitigar estos riesgos, la Comisión Europea incorporó cláusulas de protección agrícola, incluyendo límites a los cupos sin arancel y mecanismos de intervención frente a eventuales desbalances de mercado.

