El petróleo WTI registró una suba de 2.3% y alcanzó los USD 57.9 por barril, impulsado por un aumento de las tensiones geopolíticas asociadas a Venezuela y Rusia que incrementaron la prima de riesgo sobre el suministro global. Esta volatilidad refleja la sensibilidad del mercado energético ante eventos internacionales que podrían afectar la disponibilidad de crudo en los mercados globales.
No obstante, el efecto de fondo sigue siendo limitado y el mercado continúa condicionado por expectativas de exceso de oferta, por lo que el petróleo se mantiene en camino a cerrar el año con una caída. Las perspectivas de mayor producción de países no OPEP y la demanda moderada de China siguen presionando los fundamentales del mercado energético en el mediano plazo.
En el segmento agrícola, la soja avanzó 0.4% hasta ubicarse en USD 387 por tonelada. El mercado de commodities agrícolas muestra movimientos acotados en vísperas de las fiestas de fin de año, con volúmenes de negociación reducidos. Los precios de granos se mantienen dentro de rangos establecidos mientras los operadores aguardan mayor claridad sobre las perspectivas de cosecha sudamericana y la demanda china para el primer trimestre de 2025.

