YPF puso en marcha formalmente el proceso de venta de su participación mayoritaria en Metrogas, autorizando a Citigroup a iniciar la búsqueda de oferentes por cerca del 70% del capital accionario. La operación apunta a recaudar más de 700 millones de dólares y permitiría a la petrolera cerrar un capítulo abierto desde 2012, cuando obtuvo un waiver transitorio del Enargas para controlar una distribuidora, en un contexto donde la Ley del Gas impide la integración vertical entre productores y distribuidoras.
La desinversión se enmarca en una estrategia de ordenamiento del portafolio y adecuación al marco regulatorio vigente. El proceso encuentra a Metrogas con una ecuación económico-financiera sensiblemente más sólida tras la Revisión Quinquenal Tarifaria 2025–2030, con ventas superiores a 800 millones de dólares, un EBITDA cercano a 150 millones de dólares y una capitalización bursátil en torno a 1.100 millones de dólares.
Un factor clave para la valuación es la potencial extensión de la licencia hasta 2047, habilitada por la Ley Bases, aunque aún pendiente del aval de la Procuración del Tesoro. Para el mercado, el resultado de la operación será una señal relevante sobre el apetito por activos regulados y la sostenibilidad del nuevo marco económico de largo plazo en el sector energético argentino. La operación convoca el interés tanto de inversores locales como internacionales especializados en infraestructura y servicios públicos.

