La renta variable estadounidense extendió las pérdidas de la jornada del lunes ante el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente. El Nasdaq retrocedió un 1,1%, mientras que el Dow Jones y el S&P 500 cayeron un 0,9% cada uno. Entre los grandes nombres tecnológicos, Nvidia, Apple y Alphabet registraron bajas de entre el 1% y el 2%, en tanto que Blackstone perdió un 3% ante un incremento en los rescates de su principal fondo de crédito privado. El clima de aversión al riesgo se extendió a los mercados globales, con el índice de acciones mundiales excluyendo EE.UU. cayendo un 2,2% y los mercados emergentes retrocediendo un 5,3%.
En el segmento de renta fija, las tasas del Tesoro estadounidense continuaron al alza en un entorno donde no se observan señales de distensión del conflicto y los precios de la energía siguen en ascenso, alimentando las preocupaciones inflacionarias. La UST2Y avanzó 2 puntos básicos hasta 3,51% y la UST10Y finalizó en 4,07%. El mercado de futuros continúa descontando dos recortes de tasas de 25 puntos básicos para julio y diciembre. Dentro de la renta fija, la deuda emergente fue la más castigada con una caída del 0,6%, seguida por los corporativos High Yield con un retroceso del 0,1%. Los bonos corporativos Investment Grade y el Índice de Bonos del Tesoro también cedieron un 0,1%.
En el segmento de commodities industriales, el cobre retrocedió un 2,1% hasta USD 5,8 por libra, profundizando las caídas del lunes ante perspectivas de menor demanda global asociadas al conflicto. La soja se mantuvo sin variaciones en USD 422,5 por tonelada. En el frente macroeconómico, la jornada trae la publicación de las nóminas privadas ADP de febrero —con proyección de 50.000 nuevos empleos frente a los 22.000 previos—, el PMI de Servicios del ISM y el Libro Beige de la Reserva Federal, reportes que podrán ofrecer mayor contexto sobre el estado de la economía estadounidense en medio del escenario geopolítico complejo.

