Los principales índices bursátiles de Estados Unidos cerraron con resultados divergentes luego de una sesión marcada por la incertidumbre geopolítica derivada de la ofensiva contra Irán. Los índices comenzaron la jornada con fuertes bajas, recortaron pérdidas durante el día y finalizaron de forma heterogénea: el Nasdaq avanzó un 0,2%, mientras que el Dow Jones y el S&P 500 retrocedieron un 0,2% cada uno. El comportamiento diferencial del índice tecnológico estuvo explicado principalmente por el desempeño de Nvidia, que subió un 3,2%, y Palantir, que avanzó un 6,5%, recuperando parte de lo cedido en la semana previa.
En el segmento de semiconductores y grandes tecnológicas, el comportamiento fue predominantemente negativo. Broadcom, AMD y Alphabet registraron retrocesos de entre 0,8% y 1,4%. El sector bancario mostró debilidad, con JPMorgan cayendo un 0,4% en medio de preocupaciones sobre el crédito privado y posibles incumplimientos de clientes institucionales. A nivel internacional, los mercados de Japón y Europa descendieron un 2,5% y 2,2% respectivamente, mientras que el índice de mercados emergentes cedió un 1,7% y América Latina bajó un 0,5%.
La escalada del precio del petróleo, con el WTI en 72,7 dólares y el Brent en 79,5 dólares, suma presión sobre las expectativas de inflación y los rendimientos de los Treasuries, que se incrementaron 11 puntos básicos tanto en el tramo de 2 años como en el de 10 años. La temporada de resultados corporativos continúa con la presentación de balances de Target (TGT), Best Buy (BBY) y CrowdStrike (CRWD) durante la jornada del martes, cuyos resultados serán seguidos de cerca en el contexto de mayor volatilidad global.

