Las ventas minoristas en Estados Unidos aumentaron 0,6% en noviembre, superando las expectativas del 0,4% y revirtiendo la caída revisada del 0,1% de octubre. Este dato sugiere que la economía estadounidense mantuvo su fuerte ritmo de crecimiento en el cuarto trimestre de 2024. El incremento fue liderado por un rebote del 1,0% en concesionarios automotrices tras la expiración de créditos fiscales para vehículos eléctricos, evidenciando la sensibilidad del consumo ante incentivos gubernamentales.
Las ventas en tiendas de materiales de construcción subieron 1,3%, los comercios de artículos deportivos escalaron 1,9% y las tiendas de ropa avanzaron 0,9%. Las ventas minoristas core, que excluyen automóviles, gasolina, materiales de construcción y servicios de alimentos y corresponden más estrechamente al componente de consumo del PIB, aumentaron 0,4% tras un alza revisada a la baja del 0,6% en octubre. Estos datos consolidan la narrativa de una economía resistente pese a las tasas de interés elevadas.
La resiliencia del consumo reforzó expectativas de que la Reserva Federal mantendrá su tasa de referencia entre 3,50% y 3,75% en la reunión del 27-28 de enero. Las empresas están absorbiendo la mayor parte de los aranceles, evitando un repunte inflacionario directo al consumidor. La Reserva Federal de Atlanta proyecta un crecimiento del PIB del 5,3% anualizado en el cuarto trimestre, parcialmente impulsado por una reducción del déficit comercial. Bank of America Securities señaló que el consumo en forma de K es más evidente en gasto discrecional que en no discrecional, reflejando la disparidad entre diferentes segmentos socioeconómicos. Las ventas de viviendas usadas saltaron 5,1% en diciembre, aunque la falta de oferta sigue limitando la asequibilidad del mercado inmobiliario.

