Las ventas minoristas de Estados Unidos permanecieron sin cambios en diciembre, marcando una desaceleración inesperada frente al +0,4% anticipado por el consenso y revirtiendo el avance de 0,6% registrado en noviembre. La revisión a la baja de octubre, que pasó de -0,1% a -0,2%, refuerza la percepción de fatiga del consumidor estadounidense tras meses de resistencia. Las ventas core, que excluyen autos, gasolina, materiales de construcción y servicios de comida, cayeron 0,1% en diciembre tras un avance revisado de solo 0,2% en noviembre, señalando un enfriamiento en el gasto de consumo que había impulsado el crecimiento del 3,5% en el tercer trimestre.
El dato débil llevó a la Reserva Federal de Atlanta a recortar su estimación de crecimiento del PIB del cuarto trimestre de 4,2% a 3,7%. En paralelo, el Employment Cost Index mostró un avance de 0,7% en el cuarto trimestre, con un incremento interanual de 3,4%, el menor desde el segundo trimestre de 2021, lo que alivia presiones sobre la inflación de servicios. Los salarios crecieron 0,7% trimestral y 3,3% interanual, también en mínimos desde mediados de 2021, configurando un escenario de moderación gradual en las presiones salariales.
El debilitamiento del consumo se produce en un contexto donde el mercado monetario ahora asigna cerca de un 25% de probabilidad a que la Reserva Federal implemente tres recortes de un cuarto de punto en 2026, frente a la expectativa de solo dos recortes que predominaba una semana atrás. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años descendió hasta 4,14%, acumulando tres jornadas consecutivas a la baja y alcanzando su nivel más bajo desde mediados de enero. La combinación de datos de consumo débiles y moderación salarial refuerza el escenario de desaceleración económica gradual que podría habilitar una postura más acomodaticia por parte de la Fed en el mediano plazo.

