La actividad de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta consolidó una expansión significativa durante 2025, con 23.896 etapas de fractura acumuladas, lo que implica un crecimiento interanual del 34%. Solo en diciembre se registraron 1.791 etapas, confirmando una aceleración sostenida en los niveles de completación.
YPF volvió a posicionarse como el principal operador del yacimiento: ejecutó el 43% de las punciones del mes y concentró el 52% del total anual, muy por delante de Vista, Pampa Energía, Pluspetrol y Tecpetrol, que conforman un segundo pelotón con volúmenes similares. El crecimiento no solo se explica por más actividad, sino por una mayor capacidad de ejecución concentrada en pocos jugadores.
Desde el punto de vista operativo, el sesgo hacia el shale oil (83%) y el ratio rigs/sets de fractura de 2,8, en línea con EE.UU., muestran un esquema más eficiente y balanceado. Para 2026, el sector proyecta al menos 28.000 etapas de fractura (+22%), impulsadas por el desarrollo del Hub Norte, con YPF explicando cerca de la mitad del total esperado. El desafío implícito pasa por la capacidad de la infraestructura y de la cadena de servicios para acompañar este nuevo salto de escala.

