La jornada estuvo atravesada por la represión de las manifestaciones en Irán y por las advertencias de Trump hacia Teherán, a quien amenazó con aplicar aranceles del 25% a los países que mantengan vínculos comerciales con el régimen chiíta. Este escenario incrementó el temor a una eventual interrupción en la producción petrolera del país, generando movimientos significativos en el mercado energético global.
En este contexto, el WTI avanzó 3% hasta alcanzar los USD 61 por barril, el valor más elevado de las últimas doce semanas. El incremento refleja las preocupaciones del mercado sobre posibles disrupciones en el suministro de crudo proveniente de una de las regiones productoras más importantes del mundo, en un momento donde la administración estadounidense intensifica su postura contra el régimen iraní.
Las amenazas arancelarias del presidente Trump añaden una nueva dimensión a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, con potenciales implicaciones para las cadenas de suministro energético globales. El mercado de commodities reaccionó con aumentos de precios ante la posibilidad de que las restricciones comerciales afecten no solo a Irán directamente, sino también a sus socios comerciales en Asia y otras regiones.

