Las acciones de Tesla ($TSLA) alcanzaron su nivel más alto en casi un año después de que Elon Musk confirmara que la compañía está probando sus robotaxis sin supervisores de seguridad en el asiento del copiloto. El papel se aproximó a su máximo histórico registrado en diciembre del año anterior, cuando el mercado anticipó una posible flexibilización regulatoria para vehículos autónomos bajo la administración Trump.
La valuación de Tesla, cercana a USD 1,53 billones, se sustenta en gran medida en las expectativas sobre conducción autónoma y robots humanoides, aunque sus ingresos y utilidades continúan dependiendo mayoritariamente de la venta de vehículos eléctricos tradicionales. En junio, Tesla lanzó un servicio limitado de robotaxis en Austin, Texas, utilizando Model Y equipados con Full Self-Driving, operando en zonas acotadas y con supervisión humana. La eliminación de este requisito representa un avance relevante en las pruebas y se alinea con los objetivos comunicados por la gerencia en la conferencia del tercer trimestre.
Los inversionistas esperan una aceleración de las pruebas y un despliegue más amplio del servicio antes del lanzamiento del modelo Cybercab previsto para el próximo año. No obstante, persisten desafíos regulatorios y técnicos, mientras Waymo (Alphabet) mantiene el liderazgo del sector, con más de 2.500 robotaxis comerciales y alrededor de 450.000 viajes pagos semanales en Estados Unidos.

